El Macroscopio es una instalación interactiva inmersiva formato fulldome, cuyo concepto es generar una dicotomía de escalas. Por medio de un sensor instalado en un dispositivo que lleva puesto quién interactúe con la obra, se podrá alterar con las manos (acercando, rotando, alejando y manipulando), un sistema de físicas en tiempo real que difumina la línea entre estructuras galácticas y microscópicas. De esta forma, dependiendo cómo interactúen las personas, el domo pasa de ser un telescopio con un campo de visión de años luz, a un microscopio observando células dentro de un organismo. Al interactuar con la obra, la audiencia actúa como una suerte de compositor, alterando tanto el sonido como las visuales, creando experiencias únicas para él o ella y para los demás espectadores presentes.